Las bombillas de incandescencia se retiraron para minimizar la emisión de gases de efecto invernadero. En su lugar se emplean las bombillas de bajo consumo, que son más eficaces, pero, en su interior guardan un un veneno mortal y muy peligroso, el mercurio. ¿Debemos seguir utilizando estas bombillas? ¿Cuál será la mejor opción? ¿Cuáles son las ventajas y los inconvenientes?
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